Un santuario casero:
CREE SU RINCÓN PERSONAL

El estrés:
UN RIESGO PERMANENTE
Meditación:
LA ACCION DE NO HACER NADA


-No necesita ser un experto o estar en un lugar especial para practicar la meditación.

¿Ha despertado lentamente y permanecido en ese estado por algunos momentos antes de abrir los ojos? ¿O se ha sentado al borde de un río, consciente de su fluir constante, y experimentado una sensación de tranquilidad? Entonces ha conocido la conciencia meditativa, que en ocasiones fluye naturalmente, pero que también puede educarse según técnicas que le ayudarán a relajarse, a limpiar su mente y a renovar energías. En suma, a estar en paz con la vida y a aliviar el estrés, que incide negativamente en la salud tanto física como mental. Comience con cinco minutos en la mañana o en la noche. Luego agregue pequeñas sesiones a lo largo del día. Todo lo que necesita es una silla cómoda y un lapso de tres a cinco minutos. La meditación es el opuesto de la concentración, pues su objetivo no es enfocarse sobre un tema, sino expandir el espectro de su atención. Puede pensar todo o en nada, sin tratar de controlar su mente. Sólo deje fluir a la deriva el curso de sus pensamientos hasta que finalmente, alcance un estado similar al que se experimenta en los instantes previos al despertar. Si requiere de un "mantra", o letanía, proporcióneselo. En sánscrito "mantra" significa, literalmente, "una herramienta del pensamiento". Los "mantras" son sonidos especiales para la meditación, semejantes a los cantos que se escuchan en la iglesia. Si no localiza un sonido particularmente apto para meditar, sólo siga el curso de su respiración. Lo importante que experimentará el flujo continuo de muchos ritmos que se interceptan, sintiendo relajación y alivio en medio de una profunda tranquilidad y paz interna. Percibirá imágenes similares a los sueños, su sistema nervioso se sincronizará con el nivel óptimo de alerta, y podrá revisar las emociones por las que atravesó durante el día, dándoles la posibilidad de concluir y de resolverse.