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Sequedad Vaginal
YA NO EXISTEN OBSTÁCULOS PARA UNA VIDA SEXUAL PLACENTERA
Impotencia masculina:
UN PROBLEMA DE MULTIPLES CAUSAS


-Sepa cuáles son las preguntas que hay que hacerse en caso de impotencia masculina.

A pesar de lo traumática que resulta la impotencia en la vida de una pareja, en la mayoría de los casos es posible curarla con un tratamiento adecuado. Para ello sin embargo, el médico necesita tener informaciones elementales que orienten su diagnóstico.

Lo primero es despejar los factores básicos relativos a la edad, al estado general (¿no estará demasiado cansado?), y a los hábitos de vida (¿desde cuándo fuma?) del paciente. Es también importante que el especialista conozca sus antecedentes médicos: la diabetes, la hipertensión arterial o un alto nivel de colesterol, son patologías que "favorecen" el envejecimiento de los vasos y pueden comprometer la erección.

También hay medicamentos que pueden tener incidencia en la vida sexual: los betabloqueadores, prazosine (otros antihipertensores), los ansiolíticos, antihistamínicos, etc. Finalmente, las intervenciones quirúrgicas (en la vejiga, en el recto, en la próstata...) pueden tener consecuencias.

Para sugerir un tratamiento apropiado, el especialista debe luego averiguar asuntos específicos relacionados con el trastorno: ¿Se trata de problema de líbido o de orgasmo?, ¿de eyaculación precoz o de erección? Y en cuanto a esta última, ¿ocurre en el comienzo, pero no se mantiene?, ¿o se logra pero sin la rigidez suficiente? ¿El problema aparece brusca o progresivamente?, ¿surge luego de un acontecimiento en particular?, ¿aparece junto con otros síntomas en el mismo momento?.

Al final del interrogatorio, el médico hará un examen físico que incluye un tacto rectal (bastante desagradable pero breve), ya que un cáncer a la próstata puede revelarse mediante un problema de erección.

Por lo general se piden exámenes complementarios para buscar una causa orgánica del problema: análisis de sangre (para verificar el nivel de azúcar, colesterol, prolactina, testosterona, etc.), un examen de orina para descubrir una posible infección o una ecografía.

Es necesario si el origen de la impotencia es orgánico o psicológico; tal vez se presenten ambos componentes. La pletismografía de erección nocturna (PEN) es un medio muy eficaz de distinguir la impotencia de origen psicológico u orgánico. Para medir la amplitud de las erecciones involuntarias nocturnas, su frecuencia y duración, el paciente lleva el aparato a su domicilio y lo conecta durante dos o tres noches.

Finalmente, se establece un tratamiento que tiene tantas modalidades como casos existen, y que puede abarcar aspectos tanto psicológicos como fisiológicos.